Llegó el momento de jubilar la Torrot, mi madre quería una moto nueva, pensando así que terminarían sus problemas. La compró en El Mon de la moto, taller de la familia Orante. Fran tenía una Derbi Variant Star DS 50, le gustó a mi madre y pidió una igual. Yo no entendía de motos, pero al ver la pegatina de "campeona del mundo", pensé, "esta tiene que ser buena".Me saqué la licencia y empecé a notar el sentimiento de libertad que te da la moto. Pasé de ser un niño a ser un niñato. Mi madre me dejaba la moto para ir al instituto, pero en lugar de ir a clase, me hacía mis km,s por las carreteras cercanas a mi pueblo, buscando curvas con mi amigo Samuel, quien tenía otra DS 50. Por las tardes, al salir de clase, nos juntábamos con Fran y seguíamos haciendo curvas. Fran empezaba a correr en subidas en cuesta y alguna carrera del Catalán con una Honda MBX prestada, así que nosotros lo seguíamos para aprender a trazar. La subida de Molins de rei a Santa creu de olordre, la rabasada y las costes del garraf eran nuestras rutas habituales. Muchas aventuras y desventuras guardo en mi recuerdo de esta etapa.
Fran estudiaba FP automoción y ayudaba a su padre Paco en el taller. Yo pasaba mucho tiempo con Fran, en el taller y eso hizo que empezara a saber y a interesarme en cosas de mecánica, de verlo a él y a su padre desmontar y montar motos. Paco es una persona muy singular, una mentalidad y un humor fuera de serie, se quedaba con nosotros muchas veces, me hacía flipar con sus contestaciones, irónicas pero llenas de sabiduría, que muchas veces me costaba entender. Se ha reido mucho de mi, me ha dejado darme contra los muros, sabiendo que me daría contra ellos, pero he aprendido lo poco que se de las motos de esa manera, gracias a él y a Fran. Recuerdo el proyecto que hizo Fran para el instituto, una bici Montesa T10, con el chasis del revés ( el lugar del asiento abajo y el lugar de los pedales arriba ) y con un motor Derbi 49 pasado a 65. Se llamaba Protochic1 o algo así, daba miedo conducir aquello, a ras de suelo y sin suspensiones, a veces sueño con el día que vi su motor, encima del banco de trabajo, rodeado de herramientas, cogido con el sargento y acelerando como un demonio sin poder recorrer ni un cm.
Empezamos a tener mas amigos moteros, cada vez eramos mas y lo pasábamos mejor. Empezábamos también con los tubarros, carburadores gordos, variadores y alguna limadita en los cilindros. Mi madre flipaba con su moto, decía que corría mas, pero le gustaba y era para verla acelerando a tope, en las rectas claro.
Pasaron así 2 años de instituto, los dos años fueron el mismo curso, primero de B.U.P. y ni aun así conseguí aprovarlo, aunque con mis horas de asistencia a clase no era de extrañar. Creo que ese fue el primer gran fallo de mi vida, intentar hacer B.U.P. en lugar de F.P. Automoción, que era lo que realmente me gustaba. Dejé los estudios y empecé a trabajar como mensajero, con la Derbi de mi madre, para poder comprarme mi propia moto, que al poco tiempo conseguí.



